El subsuelo también construye: ¿por qué la ingeniería geotécnica es clave para una obra segura y eficiente?

El subsuelo también construye: ¿por qué la ingeniería geotécnica es clave para una obra segura y eficiente?

Cuando se piensa en una obra de infraestructura, un edificio, un puente o una planta industrial, la atención suele concentrarse en aquello que se ve: estructuras, fachadas, instalaciones y terminaciones. Sin embargo, una parte fundamental del proyecto permanece oculta una vez finalizada la construcción: el terreno sobre el que se apoya la estructura.
Conocer y comprender el comportamiento del subsuelo es una de las primeras decisiones que deben considerarse para reducir riesgos, optimizar costos y definir soluciones de fundación adecuadas. Este y otros temas fueron el eje de una entrevista realizada por Corpo a Agustín Tejeira, ingeniero civil especializado en Geotecnia y director del grupo integrado por LINSU, LYNDEN y LDC.

Como explica Tejeira, existe una relación directa entre la información disponible sobre el terreno y la capacidad de controlar una obra: «Las mayores desviaciones de tiempo y de presupuesto se dan bajo tierra». Por eso, estudiar el subsuelo desde las primeras etapas de un proyecto no es solamente una cuestión técnica, sino también una herramienta para gestionar costos, plazos e incertidumbres.

¿Qué es la ingeniería geotécnica?
La ingeniería geotécnica es la rama de la ingeniería civil que estudia los suelos y las rocas para determinar cómo se comportarán frente a las cargas de una estructura. A través de estudios geotécnicos, ensayos de campo y laboratorio, es posible conocer parámetros fundamentales como la resistencia del terreno, su composición, la presencia de agua subterránea y las condiciones que pueden afectar el comportamiento de una obra.

Esta información resulta fundamental para diseñar fundaciones seguras y eficientes, seleccionar las técnicas constructivas adecuadas y anticipar posibles dificultades durante la ejecución.

«En muchas ocasiones se toma el estudio geotécnico como un trámite frente a la Intendencia», señala Tejeira. Sin embargo, su función es mucho más importante: el estudio geotécnico aporta información que condiciona decisiones relevantes sobre el edificio, la obra y su estructura.

Estudiar el suelo para tomar mejores decisiones
La ausencia de información suficiente sobre el terreno puede generar dos escenarios igualmente inconvenientes. Por un lado, diseñar fundaciones sobredimensionadas por precaución puede incrementar innecesariamente los costos. Por otro, subestimar las condiciones del suelo puede generar asentamientos, patologías estructurales, modificaciones durante la obra y soluciones correctivas mucho más complejas.

Por eso, un estudio de suelos o estudio geotécnico debe entenderse como una herramienta de planificación. Conocer las características del terreno desde las primeras etapas permite comparar alternativas, optimizar el diseño de las fundaciones y anticipar dificultades antes de que se conviertan en problemas durante la construcción.

En LINSU se realizan estudios geotécnicos mediante diferentes técnicas de investigación y ensayos, incluyendo cateos con SPT, DPSH y DCP, perforación rotativa diamantada en roca, caracterización de suelos y determinación del nivel freático, entre otros servicios. La empresa cuenta además con laboratorio propio para ensayos de suelos, hormigones y asfaltos, permitiendo integrar información obtenida en campo con análisis de laboratorio.

Del estudio geotécnico a las fundaciones
Conocer el terreno es el primer paso. El siguiente es determinar cuál es la solución de fundación más adecuada para transmitir las cargas de la estructura al suelo.

Dependiendo de las características geotécnicas del sitio, del tipo de construcción y de las cargas involucradas, pueden utilizarse diferentes sistemas. En aquellos proyectos donde las condiciones superficiales no resultan suficientes, las fundaciones profundas y el pilotaje permiten transmitir las cargas hacia estratos con mejores condiciones de resistencia.

Lynden, empresa integrante del Grupo LINSU, desarrolla soluciones de fundaciones profundas y pilotaje para edificios, industrias, puentes y otros proyectos de infraestructura. Esta integración permite abordar el proceso de manera global: estudiar el terreno, definir la solución y ejecutar las fundaciones con respaldo técnico especializado.

Uruguay como experiencia y Paraguay como nuevo desafío
La diversidad geológica del territorio uruguayo ha permitido a LINSU y Lynden desarrollar experiencia en contextos geotécnicos muy diferentes. Proyectos vinculados al Puerto de Montevideo, Paso de los Toros, la costa este y grandes obras de infraestructura han contribuido a consolidar conocimiento técnico aplicable a distintos tipos de suelo y condiciones de proyecto.

Esa experiencia es también la base de la expansión regional del grupo. Como resume Tejeira: «Uruguay ha sido un laboratorio desde el punto de vista geotécnico. Y ahora estamos exportando ese laboratorio a otras regiones, empezando por Paraguay».

La llegada a Paraguay y la instalación de una oficina en Asunción forman parte de esta nueva etapa, acercando las capacidades de LINSU y Lynden a desarrolladores, constructoras y estudios de arquitectura e ingeniería que participan en el crecimiento de la infraestructura regional.

Porque una obra comienza mucho antes de que aparezca su primera estructura. Comienza con información, análisis y decisiones que muchas veces ocurren varios metros por debajo de nuestros pies.

Y allí es donde la geotecnia adquiere todo su valor: reducir incertidumbre, anticipar riesgos y convertir el conocimiento del subsuelo en mejores decisiones para construir.

Como plantea Tejeira, «Las decisiones más económicas suelen ser también las más tempranas». En ingeniería geotécnica, conocer el terreno a tiempo puede marcar la diferencia entre simplemente construir y construir con previsibilidad, eficiencia y seguridad.

Fuente/Nota de Referencia: Corpo